Sillas de oficina: un importante mueble para oficinas
Disponer de una buena silla de oficina es imprescindible para poder afrontar las largas jornadas de trabajo en la oficina sentados frente al ordenador. Mucho más si tenemos en cuenta que también pasamos mucho tiempo sentados en el coche, en el restaurante o incluso en el sofá cuando llegamos a casa.
Una buena silla de oficina debe ser cómoda y poder adaptarse, sobre todo ajustar la inclinación del respaldo y ajustar la altura. Así el usuario puede mantener una postura adecuada que le evitará posibles lesiones de espalda.
Hay además varias opciones en el mobiliario para oficina actual, se pueden usar sillas giratorias que permiten giros de 360ª que evitan tener que mover el cuello y con ello las lesiones que eso podría conllevar.
Se pueden usar también sillas ergonomicas, sillas de oficina que puedes adaptar completamente teniendo en cuenta la altura, el apoyo lumbar, el confort, la inclinación del cojín, la base, el apoyo de pies y brazos y el tapiz del cojín.
Sea cual sea nuestra silla hay algunos consejos que se deben seguir: mantener las piernas dobladas por la rodillas manteniendo un ángulo de 90º, los hombros en paralelo al plano frontal, la columna recta, las manos relajadas y los pies sobre un reposapiés.
También es muy importante la posición de la silla con respecto a la mesa de oficina. La altura de la mesa debe permitir que, apoyando las manos sobre el teclado, los antebrazos estén en posición horizontal.
