La iluminación en tu mesa de oficina: Cómo prepararla
Una buena iluminación en el puesto de trabajo es esencial para tener una buena calidad de vida laboral. Las deficiencias en la iluminación perjudican la vista a lo largo de los años, y muchas veces provocan un daño irreversible.
Por eso la luz que ilumine nuestras mesas para oficina, ya sea natural o artificial, debe estar perfectamente estudiada y acondicionada en beneficio de nuestra salud. No tenerlo en cuenta en nuestro puesto de trabajo puede provocar cansancio visual y otros problemas médicos.
Los principales consejos a tener en cuenta son: uso de luz natural en detrimento de la artificial siempre que sea posible, iluminación uniforme, buena orientación de las lámparas y los focos, ubicación del puesto de trabajo en una zona iluminada, y uso de ventanas con persianas o mamparas para regular la luz.
Otros detalles que podrían parecer superfluos, pero que tienen una incidencia importante en la iluminación de un puesto de trabajo, y por ello en el estado de ánimo de los trabajadores, es el color de las paredes, que además si está bien elegido puede ayudar a reflejar la luz en la oficina.
Por descontado queda mantener en buen estado las lámparas, focos o cualquier otra fuente de iluminación que disponga nuestra empresa, ya sea técnicamente como en aspectos de limpieza. El polvo acumulado puede provocar que se calienten en exceso.
Además, si nuestra oficina es de las afortunadas que se alimenta en gran medida de la luz natural, estaremos contribuyendo con ello al ahorro energético.
Lo más importante es la iluminación